Estados Unidos y Cuba reabren sus Embajadas en las Capitales de ambos países

El día primero de Julio, el Presidente Obama y el Secretario Kerry anunciaron que  el Congreso de Estados Unidos  ha sido notificado sobre un acuerdo con el Gobierno de Cuba de re-establecer las relaciones diplomáticas y reabrir nuestras embajadas en Washington y la Habana.

Las discusiones sobre el restablecimiento de plenas relaciones diplomáticas entre ambos países se llevaron a cabo poco después del 17 de diciembre 2014, anuncio hecho por la Casa Blanca referente a un cambio en la dirección de la política estadounidense hacia Cuba. A principios de este mes, tanto el Presidente Obama como el Presidente Raúl Castro acordaron restaurar una relación diplomática que se había roto en 1961, y trabajar hacia el restablecimiento de relaciones diplomáticas.

Yo era un colegial en 1961; sin embargo me acuerdo muy bien del cierre de la Embajada de Estados Unidos en la Habana.  Cinco décadas después como un embajador de Estados Unidos que ha trabajado previamente en América Latina, no podría estar más contento con la noticia de que el Presidente Obama haya abierto el camino hacia la normalización de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba.

Como ha señalado el Secretario Kerry, “Estados Unidos y Cuba seguirán teniendo serias diferencias sobre temas como la democracia y los derechos humanos. Sin embargo, hay áreas en las que ahora podremos expandir nuestra cooperación, incluyendo la aplicación de la ley, transporte seguro, respuesta a las emergencias, protección del medioambiente, telecomunicaciones y la migración”.  La reapertura de la Embajada de Estados Unidos en Cuba permitirá que los diplomáticos estadounidenses se integren plenamente participando de manera más amplia y efectiva con el pueblo cubano. Y por último, una embajada completamente equipada podrá proveer mejor asistencia a los ciudadanos estadounidenses que viajen a Cuba para visitar a los miembros de su familia o por varios propósitos.

La reaccion  a esta nueva dirección política estadounidense de nuestros socios en los alrededores de la región y en todo el mundo, incluso aquí en Guinea Ecuatorial,  ha sido abrumadoramente positiva. El Ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, Agapito Mba Mokuy resaltó en su discurso durante la recepción  del Día de la Independencia de Estados Unidos aquí en Malabo que “él espera progresos hacia el continuo fortalecimiento de los lazos entre Estados Unidos y Cuba”.

Desde la perspectiva de la política exterior de Estados Unidos, este giro político ha eliminado un obstáculo de nuestras conversaciones con socios hemisféricos que en ocasiones habían obstaculizado las discusiones sobre las prioridades fundamentales de la región.  Como resultado de esta nueva política, ahora podemos volver a centrarnos en el compromiso del Presidente Obama de hacer nuevas alianzas e iguales a través de las Américas. Juntos, estamos trabajando para hacer realidad una visión para las Américas en la que los países comparten responsabilidades, colaboran en pro a la igualdad y promueven sus intereses y valores comunes.

Como ha resaltado el Presidente Obama el día primero de Julio: “Este es un paso histórico en nuestros esfuerzos por normalizar las relaciones con el Gobierno Cubano y su pueblo, y también un nuevo capítulo con nuestros vecinos en las Américas”.