Reflexiones sobre el Proceso Democrático en Guinea Ecuatorial

Estados Unidos sigue comprometido en apoyar la libre y plena participación de los Ecuatoguineanos en los procesos electorales actuales y futuros.  La Embajada de Estados Unidos ha alentado constantemente al Gobierno a garantizar que la Comisión Electoral Nacional fuera verdaderamente independiente de la influencia de la administración gubernamental, que todos los partidos políticos tengan igual acceso a los medios de comunicación, y que el pueblo de Guinea Ecuatorial tenga la oportunidad de escuchar las visiones y metas de los diferentes candidatos a la Presidencia del país.  El proceso en Guinea Ecuatorial, sin embargo, no resolvió todos estos problemas.  La Comisión Electoral Nacional no estuvo integrada por miembros completamente independientes de la administración gubernamental; las elecciones fueron anunciada en marzo para celebrarse el 24 de abril, un plazo de seis semanas que no daba tiempo a todas las partes preparar sus campañas o presentar su candidato al público votante: el pueblo fue censado para votar en un proceso que no fue ni transparente ni observado por los observadores nacionales o internacionales; y el partido gobernante tenía una ventaja abrumadora en recursos financieros y la atención de los medios de comunicación.

Estados Unidos estima que el período preelectoral fue minado por limitaciones a las libertades de expresión, reunión y Asociación; la falta de igualdad de condiciones para los candidatos; continuas denuncias de intimidación de candidatos y electores; y un ambiente restrictivo de prensa.  Los servicios de seguridad establecieron restricciones a la libertad de movimiento para los miembros del partido de oposición Ciudadanos por la Innovación, (CI) unos días antes de las elecciones.  Hacemos un llamamiento a todas las partes a resolver pacíficamente el asunto.  A pesar de las garantías de que todos los partidos políticos tendrían igual acceso a los medios de comunicación, solo el PDGE ha tenido una cobertura consistente.  Los otros partidos han tenido muy limitada cobertura, incluso menos que los 70 minutos semanales que fueron legalmente asignados, y no ha habido ninguna presentación de sus metas o plataformas políticas.  La participación de la sociedad civil también ha sido limitada. Recientemente, el gobierno suspendió temporalmente al CEID, una de las pocas organizaciones de la Sociedad Civil que más  obraba en promover la participación cívica del público, tanto como trabajaba con el gobierno en su intento de unirse a la iniciativa de transparencia de las industrias extractivas (ITIE).  Como consecuencia de esa suspensión, CEID fue incapaz de actuar como observador interno durante las elecciones. El proceso de acreditación para observadores electorales tampoco fue transparente, y las denegaciones de las credenciales de observadores no tenían ninguna base legal.

El día de las elecciones, la Embajada de Estados Unidos vio limitada su tarea de observación del proceso a un par de equipos, para cubrir los 18 distritos electorales.  A pesar de ello, pudimos observar cinco de las ocho provincias y siete de los 18 distritos adonde reside casi 60% de la población.  Nuestro pequeño equipo fue capaz de observar más de 40 mesas electorales, donde testificamos el procesamiento ordenado de votos que los medios de información locales difundieron todo el día.  También vimos casos de los que los medios de información no informaron; intimidación de votantes, violación del secreto del voto, influencia del Gobierno, irregularidades tanto en las papeletas como en las urnas, y una consistente falta de marcar correctamente los dedos de los electores.

Estuvimos encantados sin embargo de ver que el Gobierno de Guinea Ecuatorial había mejorado el proceso desde las elecciones presidenciales anteriores, y hacemos un llamamiento a seguir haciendo esfuerzos para cumplir con su promesa de elecciones abiertas, justas y transparentes.

Tanto como el gobierno de Guinea Ecuatorial es nominalmente una democracia multipartidista, los graves problemas mencionados plantean preocupaciones de que las voces de los ciudadanos de Guinea Ecuatorial no han sido completamente escuchadas.  Como el Presidente Barack Obama declaró en su discurso del Estado de la Unión de este año para el Congreso de Estados Unidos,

… la democracia requiere vínculos básicos de confianza entre los ciudadanos.  No funciona si pensamos que las personas que no están de acuerdo con nosotros están todas motivadas por la malicia, o que nuestros adversarios políticos son antipatrióticos… Más que todo, la democracia se rompe cuando el ciudadano común siente que su voz no importa; que el sistema está amañado a favor de unos intereses estrechos, o de los ricos y poderosos.

Finalmente, Estados Unidos seguirá con su llamado al Gobierno de Guinea Ecuatorial para alentarlo a garantizar y respetar los derechos de sus ciudadanos a ejercer su libertad de expresión, conciencia y reunión pacífica–características distintivas de las verdaderas democracias.